Himno de Villa Clara

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Notas del Himno de Villa Clara

El Himno de Villa Clara fue publicado el 21 de febrero de 1895 en Santa Clara, en el Folleto "Homenaje", dedicado a la benefactora de la ciudad Doña Marta Abreu de Estévez, y representa uno de los símbolos oficiales de la ciudad de Santa Clara y de su provincia Villa Clara, una de las pocas que tiene su propio himno.

Los autores

El autor de la letra del himno fue Antonio Berenguer y Sed, destacado intelectual santaclareño, hombre políticamente activo, escritor y autor de muchas obras dedicadas a su ciudad natal.

La partitura musical la escribió el conocido violinista y director de orquesta, Néstor Alejandro Palma Izaguirre, el mismo que la estrenó. Néstor nació en Trinidad en 1841, hijo de José y María. Estudió violín durante cinco años en el Conservatorio de Música de París con Jean D. Alard, donde se graduó de “Segundo Artista”. No solo era violinista sino también pianista, profesor de música, compositor y director de Orquesta, y ofreció conciertos en diversas ciudades de Cuba, aunque desarrolló su carrera artística y profesoral principalmente en Santa Clara. En la prensa y la literatura de la época se destaca su actividad como Presidente de la Asociación de Músicos de Santa Clara. Acompañó musicalmente a Brindis de Salas en su visita a Santa Clara. Poseía un arco poderoso, una afinación impecable y un alma de gigante.

En la leyenda “El Violín del Patriota”, escrita por Manuel García Garófalo Mesa en el libro “Tradiciones Villaclareñas” (1929), dedicada a Néstor Palma, se describe a este músico:

“… el artista vivía cargado de honores, enaltecido por la crítica Europea y ostentando entre sus lauros más famosos el Primer Premio de Violín del Conservatorio de Música de París, en el piano resultaba un coloso de la más brillante ejecución y dominio absoluto en la concepción, cuando escribía música. No había fiesta cultural en que el artista no tomará participación, electrizando a la concurrencia con el hechizo sublime de su genio prodigioso...”

En las actividades dedicadas al bicentenario de Villa Clara, donde estuvo presente el Capitán General de la Isla de Cuba, Manuel Salamanca y Negrete, cuando se inauguraba la feria-exposición por estos festejos, y ante la presencia de afamados músicos y críticos como Ignacio Cervantes, Serafín Ramírez y otros representantes de la intelectualidad cubana como Enrique José Varona, Ricardo Delmonte y Nicolás Azcarate, se aludía a Palma como reputado maestro, admirable y brillante ejecutor e inteligente director.

Sus sentimientos patrióticos se sobrepusieron a la fama y al amor que prodigaba a su esposa y niños, y se incorporó a la Guerra del 95 en una mañana lluviosa, después de despedirse de sus amigos en la barbería de Juan E. Valdés, centro conspirativo de la época. En campaña fue auxiliar de la Delegación de Hacienda de Santa Clara de la Brigada Santa Clara del Regimiento No2.

Su muerte ocurrió al ser sorprendido por una partida de guerrilleros, el 5 de diciembre de 1896. Yanes Carrazana en su libro "Apuntes para la historia" (Santa Clara, 1935) relata su caída:

“…Fueron sorprendidos por fuerzas de la guerrilla de Tuinicú, de operaciones con la columna de García Aldave, y ¡no hubo compasión para ellos! Como hienas se cebaron sobre el enfermo cuerpo del mártir Palma, mutilándolo horriblemente a machete, dejando los cuerpos abandonados...”

Posteriormente el Comité “Reliquias de la Patria” exhumó y trajo al cementerio de Santa Clara los restos de más de 150 cubanos caídos en la lucha en las cercanías de Santa Clara. Este comité comenzó su labor el 10 de octubre de 1899, precisamente con los restos de Néstor Palma.

Néstor estaba casado con Teresita Pérez Tandrón y dejó al morir a sus pequeños hijos: Eloy, María, Teresa y José.

En el Museo Provincial de Historia de Santa Clara se atesora la funda del violín del autor del himno, grabada con sus iniciales. La mayor parte de su obra se ha perdido, debido a que en las primeras décadas del siglo XX se incendió el edificio del Ateneo, donde se encontraban sus manuscritos y partituras musicales, que se perdieron irremediablemente. Conservándose, que conozcamos, solo el Himno Villaclara.

En noviembre del 2008, fue develado un retrato de Palma en la Galería de Personalidades Ilustres de la Casa de la Ciudad, auspiciado por el proyecto del mismo nombre de esta entidad.

El estreno

El Himno de Villa Clara fue estrenado el 28 de febrero de 1895 en el Teatro La Caridad, de Santa Clara, en medio de los festejos realizados del 28 de febrero al 2 de marzo en honor a la benefactora de la ciudad, Doña Marta Abreu, que en esa fecha inauguraba otra de sus obras, la Planta Eléctrica de la ciudad. El himno fue interpretado por la orquesta que dirigía el autor de la melodía, Néstor Palma.

Nótese que la fecha de publicación y la de estreno corresponden a los días anteriores y posteriores al 24 de febrero, día del inicio de la Guerra del 95, que terminaría con el colonialismo español sobre Cuba y el surgimiento de la República de Cuba.

En la citada leyenda de García Garófalo, se describen esos momentos:

“…El violín del patriota deja escuchar sus deliciosas cadencias, sus dulces sinfonías en la placidez de la noche estrellada, allá, entre el verde ramaje de los árboles o sobre el césped esmeraldino de la pradera, bajo el follaje de los bosques, o en la hondonada del valle, se le oye junto a los huecos de las grietas que fueron sepulturas de los mártires, en el cayo de monte circundando de vegetación: allí es donde hace vibrar las más sublimes de las melodías, la más delicada de las baladas, como ofrenda piadosa, como oración de “De profundis” para las almas buenas de los que fueron soldados de la patria..”.


“..Algunas noches de luna, véase, entre blancas gasas a una mujer sosteniendo en una mano al violín y en la otra una corona de laurel. Es la fama… la inmortalidad… que con el arco del artista maravilloso, gime y canta, reza y llora con ritmos armoniosos… vibra en los fértiles campos de nuestra amada Villaclara, su música encanta las almas con su sublime armonía, y el recuerdo del artista vive latente en perdurable amor, mientras que su sacrificio por la patria para librarla del yugo del tirano no ha sido estéril…”

El violinista de esta leyenda es Néstor Palma, autor de la melodía del himno.

La melodía siguió interpretándose con los años, en otros actos oficiales de la ciudad que posteriormente ocurrieron. El 4 de agosto de 1941 el periódico local “La Publicidad” publica bajo el titulo: "Himno a Villaclara" la letra del himno y el siguiente llamado:

“…El liceo de Villaclara ruega a todas las instituciones y asociaciones villaclareñas que comiencen sus actos y fiestas tocando el “Himno Villaclara”. Es el culto a la ciudad, a las grandes figuras de la historia y a su tradición cristiana y heroica...”

Por esa misma fecha el Himno formaba parte del repertorio de la Orquesta Sinfónica de Las Villas, la cual al iniciar su primer concierto público el 12 de agosto de 1941 lo incluye en su programa. Posteriormente es ejecutado el 13 de noviembre de 1945, con motivo del centenario del natalicio de Marta Abreu, y en otros eventos importantes.

Pero tras la revolución en 1959, con su política de rechazar los símbolos de la antigua República, el himno fue quedando en el olvido.

Rescate del himno

Con los cambios en Cuba con el nuevo siglo, se decidió rescatar el himno. Un buen pretexto era el próximo X aniversario de la Casa de la Ciudad de Santa Clara.

En este día, el 28 de enero del 2000, se restrena el himno en su parte instrumental, interpretado por la Orquesta de Cámara de la Sinfónica, bajo la dirección del Maestro Rubén Urribarres, lo cual fue radiado en un hermoso amanecer a través del programa "Patria" de la emisora de radio provincial CMHW.

Fue un suceso de gran trascendencia, ya que la Orquesta Sinfónica hasta ese entonces no poseía el himno en su repertorio, y gracias a la colaboración de diferentes instituciones culturales de la ciudad (Casa de la Ciudad, Museo de Artes Decorativas, Grupo GUAMO) y el apoyo incondicional de Urribarres, quien le realizó los arreglos orquestales, se incorporó el himno al repertorio de la orquesta.

El himno

El himno canta a Villa Clara, a su naturaleza, a sus hijas, a Marta Abreu y, a algo significativo, a la libertad:

 
A Villaclara, pueblo dichoso,
nuestros cantos de amor entonemos.
Su bello nombre glorifiquemos,
su ameno campo, su cielo hermoso,
su ameno campo, su cielo hermoso.

La patria noble de ilustre dama
que es un dechado de Caridad.
Patria que siempre mágica
inflama la llama ardiente de libertad.

Sus verdes campos y sus colinas
retratan ondas de ríos sutiles.
Sus hijas lucen bellos perfiles
Y cual del Ángel, y cual del Ángel
Y cual del Ángel, gracias divinas.

Gloria, gloria, gloria, gloria a Villaclara,
que es la patria de invicta Matrona.
Gloria a Marta que el pueblo pregona
ángel del pobre y dama preclara,
ángel del pobre y dama preclara.

Ver también

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