Escándalo Watergate

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Richard Nixon anunciando su dimisión el 8 de agosto de 1974

El escándalo del Watergate (o Watergate) fue uno de los mayores escándalos políticos en la historia de los Estados Unidos. Tuvo como consecuencia la condena a cárcel para varios hombres cercanos al presidente Richard Nixon, y su propia dimisión el 8 de agosto de 1974.

El escándalo comienza cuando en la noche del 17 de junio de 1972 a las 2.30 horas de la madrugada, cinco hombres (entre ellos 3 cubanos-americanos: Eugenio Rolando Martínez, Virgilio González, Bernard Leon Barker, James W. McCord y Frank Sturgis) fueron sorprendidos por la policía cuando se encontraban allanando las oficinas del Comité Nacional Demócrata, en el complejo de edificios 'Watergate', en Washington, D.C. Este grupo fue luego conocido en la prensa como "los fontaneros", y todos eran ex-agentes de la CIA. McCord era el jefe de seguridad del Comité para la reelección del presidente Richard Nixon.

Las investigaciones realizadas por el FBI, el Senado, y la prensa; demostraron que esta acción fue sólo una de las múltiples actividades ilegales autorizadas y ejecutadas por el equipo de Nixon. Entre ellas se encontraban el espionaje político, escuchas ilegales, fraude en la campaña electoral, sabotaje, allanamientos ilegales, auditorías de impuestos falsas, etc. El grupo tenía un fondo secreto en México para financiar estas operaciones. Este fondo luego sirvió para pagar el silencio de los cinco hombres arrestados el 17 de junio.

Dos años duró la investigación, tiempo durante el cual Nixon y sus hombres trataron de obstaculizarla. Muchas de estas conversaciones secretas para conspirar ilegalmente fueron grabadas por el mismo Nixon. Cuando la investigación reveló este hecho, el Tribunal Supremo exigió a Nixon entregarlas a la justicia. Sabiendo que estas cintas probarían sus amplios actos ilegales y que así sería destituído por el Congreso, Nixon finalmente dimitió el 8 de agosto de 1974. Así Nixon fue el único Presidente de Estados Unidos que renunció. Su sucesor, Gerald Ford, le concedió el indulto.


Implicación de los cubanos-americanos

La operación se había planificado meses antes. El 17 de abril de 1971, durante la celebración en Miami del décimo aniversario del Invasión de Bahía de Cochinos, el conocido agente de la CIA Everett Howard Hunt contacta con Barker para un encuentro. Barker llega a la cita con el amigo de ambos, Martínez. Hunt era responsable de acción política de la CIA.

Tras visitar el monumento a los miembros de la Brigada 2506, caídos en la invasión, los tres hombres fueron a comer. Hunt les propone trabajar en una nueva organización de la Casa Blanca, dirigida personalmente por Richard Nixon, llamada Special Investigations Group (SIG) (o los "fontaneros" en la prensa). Hunt afirmó que la CIA estaba al tanto de la creación de esta organización con sus agentes. A los cubanos se les prometió que a cambio de sus servicios, la Administración de Nixon les ayudaría en sus actividades anti-castristas.

El grupo comienza a realizar tareas que infringían la ley. Por ejemplo, en setiembre de 1971 Martínez, Barker y el también cubano Felipe De Diego allanan la oficina del doctor Lewis J. Fielding, siquiatra de Daniel Ellsberg, antiguo analista del Departamento de Estado y del Departamento de Defensa, muy crítico a la política de Nixon en Vietnam.

El 2 de mayo de 1972, durante el sepelio del director del FBI John Edgar Hoover en el Capitolio, el grupo fue lanzado contra grupos de manifestantes contra la Guerra de Vietnam que se manifestaran en las proximidades, entre los cuales estaban los actores Jane Fonda y Donald Sutherland. En la acción participaron Martínez, Barker, González, Frank Sturgis, Felipe De Diego, el editor Reinaldo Pico, el contratista Hirám González, entre otros.

La incursión

Martínez y Barker arrestados

En noviembre de 1972 se debían realizar las elecciones presidenciales, y Nixon quería ser reelegido. Las encuestas le daban ventajas sobre el candidato demócrata George McGovern. Pero los hombres de Nixon no querían dejar nada a la suerte, y decidieron espiar a las oficinas del Comité Nacional Demócrata, en el complejo de edificios 'Watergate'.

Querían comprobar una información obtenida por la CIA, según la cual, McGovern estaría recibiendo donaciones de Fidel Castro y del mandatario de Viet Nam del Norte, Ho Chi Minh. La información les parecía creíble, pues McGovern visitaba Cuba e incluso disfrutaba de béisbol junto a Castro.

El 23 de mayo el grupo hace una primera incursión al interior de las oficinas, donde fotografían un gran número de documentos e instalan micrófonos. La operación la dirigían McCord y Gordon Liddy, un antiguo agente del FBI miembro del SIG.

El grupo de "fontaneros" afirmó realizar la tarea bien, pero Liddy se mostró furioso con los resultados. Las fotos estaban nítidas y el micrófono trabajaba mal. Así que McCord obligó al grupo a realizar una segunda incursión el 17 de junio. McCord era el único del grupo que oficialmente trabajaba para la CIA, y se comportó de forma sospechosa. Colocó una cinta adhesiva para que no se cerrara el pestillo de la puerta, mientras entraba y salía. Una de las veces que regresó Martínez le hizo una pregunta que luego se hizo famosa durante el juicio posterior: "¿Quitaste el tape?", "Sí", respondió McCord. En realidad McCord no había quitado nada, y esa cinta adhesiva fue lo que llamó la atención del vigilante de seguridad Frank Wills, que avisó a la Policía.

La policía llegó sin que el grupo lo advirtiera, pues McCord obligó a sus compañeros a apagar sus "walkie-talkies", con lo cual perdieron el contacto con un agente que estaba vigilando desde el edificio de enfrente. Este agente supuestamente era pariente de McCord.

La policía llegó y arrestó a los cinco. Luego fueron arrestados Hunt y Liddy. El escándalo alcanzó dimensiones insospechadas, y el presidente Richard Nixon se vio obligado a dimitir el 9 de agosto de 1974, para evitar su destitución.

Las condenas

El 30 de enero de 1973 los cuatro miembros del grupo se declararon culpables. Así evitaron un juicio donde podrían conocerce más detalles de la operación. Les condenaron por conspiración, robo y violación de las leyes federales sobre comunicaciones. Fueron condenados a 40 años de cárcel. Pero Martínez cumple sólo 15 meses de prisión, González 14, Barker 13, Sturgis 12. En marzo de 1973 McCord logró la inmunidad, tras escribirle una carta al juez, donde afirmaba que era presionado por la Casa Blanca para perjurar. Liddy fue condenado a 20 años, pero cumplió sólo 4, hasta que el presidente Jimmy Carter le concedió el perdón presidencial.

Tras ser liberado, los implicados en el escándalo de Watergate vivieron la estigma de delincuentes, pasando momentos difíciles. Como recuerdo y recompensa, Richard Nixon le regaló a Martínez un trébol de la suerte dorado con la inscripción en español: "Buena suerte. Richard Nixon".

En los años 80 Martínez de nuevo participa en una nueva operación de espionaje en Cuba, por la que fue condecorado y en 1983 consiguió el perdón presidencial de Ronald Reagan, que limpió su historial delictivo.

Ninguno de cubanos-americanos implicados en el escándalo de Watergate se arrepintió de esta acción, considerando que habían prestados servicios a un gobierno que también les ayudó. En 2009 Martínez declaró: "Yo quería derribar a Castro y desgraciadamente derribé al presidente que nos estaba ayudando, a Richard Nixon".

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