Mario Torres Menier

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Mario Torres Menier
Mario Torres Menier.jpg
Mario Torres Menier
Nacimiento 12 de febrero de 1892
Bandera de Cuba.png La Habana, Cuba
Defunción 14 de enero de 1977)
Bandera de Cuba.png La Habana, Cuba
Lealtad Bandera de Cuba.png Cuba
Nacionalidad Bandera de Cuba.png Cubana
Residencia Bandera de Cuba.png Cuba
Profesión Ingeniero,
Piloto de combate,
Jefe militar
Servicio 19141933
Rango Capitán
Rama Cuerpo de Ingenieros
Cuerpo de Aviación
Unidades Cuerpo Aéreo en el Campamento Militar de Columbia
Mandos Jefe del Cuerpo de Aviación del Ejército
Acciones *Revolución de 1933
*Golpe de Estado en Cuba del 4 de septiembre de 1933‎

Mario Torres Menier (La Habana, 12 de febrero de 1892 - La Habana, 14 de enero de 1977). Capitán Piloto, fue uno de los jefes de la Fuerza Aérea de Cuba, y jugó un papel decisivo en el derrocamiento de la dictadura de Gerardo Machado.

Carrera

Los aviadores Eduardo Laborde, William D. Pawley y Torres Menier, 1931
El Capitán Torres Menier (al centro) junto a los aviadores españoles Barberán y Collar, 1933
Con Barberán y Collar (segundo de la derecha)
Torres Menier sentado detrás entre Barberán y Collar
Torres Menier a la izquierda, durante la inauguración de la presidencia de Carlos Manuel de Céspedes
Torres Menier al fondo, contempla el abrazo de Céspedes con el embajador de Estados Unidos Sumner Welles.

Hijo de Diego y Edelmira, nació en La Habana el 12 de febrero de 1892. Se alistó como soldado del Ejército el 5 de diciembre de 1914. Se graduó en la Escuela de Cadetes el 9 de septiembre de 1916 y el 15 de abril de 1920 ascendió a capitán de ingenieros.

Mario Torres Menier fue uno de los primeros pilotos militares de Cuba, graduándose en 1929.

El 20 de mayo de 1925 el Presidente Gerardo Machado toma posesión de su cargo. Pocos días después, el 24 de mayo, ordena la reorganización del Cuerpo de Aviación del Ejército de Cuba, y designa a Torres Menier responsable de esta tarea como jefe del Cuerpo. Torres Menier participa activamente en la ampliación y modernización de la Fuerza Aérea. Tras Torres Menier, no fue hasta 1952 que la Fuerza Aérea vuelve a tener de jefe a un piloto, el Coronel Carlos Pascual Pinard.

El 5 de marzo de 1928 se reabre la Escuela de Aviación Militar, y Torres Menier es designado uno de sus profesores, atendiendo las disciplinas de Cortesía Militar, Reglas del Servicio, Mapas, Defensa Antiaérea. y Lectura de Fotografía Aérea.

En 1931 el Capitán Torres Menier es Ejecutivo del Cuerpo de Aviación. Este año participa en los ataques de la aviación a la invasión de Gibara.

En setiembre de 1932 dirige una escuadrilla de aviones Vought Corsair que vuela a México a participar en las fiestas patrias del hermano país. Dirige otro vuelo internacional el 10 de septiembre de 1933, cuando parte en vuelo de buena voluntad por varios países de Centroamérica como Guatemala y sur de los Estados Unidos junto a los Tenientes Pablo Alonso y Rodolfo Herrera, en sus aviones Corsair. Regresan a La Habana el 13 de octubre de 1933.

El 11 de junio de 1933 aterriza en Camagüey el avión Breguet-XIX TR Gran Raíd, bautizado Cuatro Vientos, de los pilotos españoles Mariano Barberán y Tros y Joaquín Collar Serra, tras realizar su heroico vuelo trasatlántico desde Sevilla, España. El Capitán Torres Menier se encarga de su recibimiento y estancia. Apurado por males partes del tiempo, Barberán decide continuar precipitadamente el vuelo hacia México, el 20 de junio. Los aviadores españoles no escuchan las preocupaciones de sus compañeros y colaboradores, ni la propuesta de Torres Menier de instalarles un radio en su avión, y despegan de La Habana, desapareciendo para siempre.


La Revolución de 1933

El gobierno de Machado fue degenerando en tiranía y represión, mientras se fortalecía los movimientos revolucionarios contra Machado. Como culminación, el 12 de agosto de 1933 fue declarada una huelga general revolucionaria, encabezada por Rubén Martínez Villena, que tambaleó al régimen.

Los militares entonces le piden a Machado que abandone el poder, y le dan un plazo de 24 horas. El Batallón Número 1 de Artillería bajo el mando del capitán Patricio de Armas, toma militarmente al Estado Mayor del Ejército, sumándosele más tarde diversos Distritos Militares y la fortaleza de La Cabaña, en demanda de la renuncia del presidente Gerardo Machado. El responsable de este levantamiento era médico oculista Horacio Ferrer, coronel retirado, antiguo jefe de Sanidad del Ejército y Coronel del Ejército. El general Alberto Herrera, Jefe del Estado Mayor del Ejército, aunque con dudas, también se opuso a Machado.

Machado buscó apoyo en las Fuerzas Armadas de Cuba, y fue a Columbia a exigir que los aviones bombardearan a los sublevados. Pero fue recibido por Torres Menier, quien resueltamente le declaró en nombre de sus compañeros, que ellos apoyaban la sublevación y se sumaban a la exigencia de que Machado renunciara, agregando la amenaza de usar la aviación militar en su contra.

Esta fue la primera vez que Machado oyó de un militar, que el Ejército estaba en su contra, y se sintió anonadado. Tras esta conversación se decidió a renunciar.

Mientras tanto, el entonces Jefe del Cuerpo de Aviación del Ejército Julio Sanguily Echarte, que era de los militares que conspiraban contra Machado, lanza por la radio del Cuerpo de Aviación la noticia del levantamiento de los militares.

Al oír la noticia, el pueblo sale a la calle en revuelta general, triunfando la Revolución de 1933.

La postura de Torres Menier fue uno de los momentos decisivos en la Revolución. Machado se vio obligado a dimitir y abandonó Cuba el 12 de agosto de 1933.

El nuevo presidente Carlos Manuel de Céspedes y Quesada designa al Jefe del Cuerpo de Aviación del Ejército Julio Sanguily Echarte como nuevo Jefe del Estado Mayor del Ejército.

Mario Torres Menier, quien era hasta ese momento el oficial Ejecutivo de Sanguily, pasa a sustituírlo como nuevo Jefe del Cuerpo de Aviación del Ejército.

Desde este momento Torres Menier fue uno de los favoritos en el Palacio Presidencial, y fue invitado a la inauguración de la presidencia de Céspedes. Pero esta benevolencia con el poder le duró pocos días.

Golpe de Estado en Cuba del 4 de septiembre de 1933

Pero tras la Revolución de 1933, la situación caótica se mantiene dentro y fuera de los cuarteles. Es entonces cuando el sargento Fulgencio Batista comienza sus actividades conspirativas con un grupo de sargentos, cabos y soldados, en lo que pasaría a la historia como la Revolución de los Sargentos.

En esos días fue asesinado el sargento Miguel Ángel Hernández (Cuerpo de Ingenieros), ultimado por policías machadistas en el Castillo de Atarés. El 18 de agosto, en la despedida de duelo, Batista habló al público exigiendo "una revolución verdadera". Torres Menier estaba presente en el acto, y luego le informó a sus superiores de las palabras de Batista.

La tensión va aumentando día a día, y los complotados deciden reunir a la tropa el 4 de septiembre en el Club de Alistados del Campamento Militar de Columbia. Se había solicitado un permiso del Estado Mayor para celebrar una reunión, con el pretexto de discutir y resolver ciertos agravios. Al llegar Batista, los soldados ya reunidos le informaron que el Capitán Torres Menier, ayudante del general Julio Sanguily Echarte y Jefe de la Fuerza Aérea, estaba allí. Todos se dirigen hacia el lugar de la reunión, pero se desconocía la razón de la inoportuna presencia del Capitán Torres Menier en aquel lugar en momento tan crítico y culminante. Resultó ser, que un cabo imbuido de las mejores intenciones había invitado a Torres Menier a la reunión, para que participara. Batista, sin amilanarse, va al encuentro de Torres Menier, que estaba parado en las afueras del Club de Alistados. En posición de atención Batista lo saluda, y respetuosamente se pone a sus órdenes. Torres Menier le responde que ha sido informado que se produciría esta reunion y él quería saber de qué se trataba. Batista con firmeza le pide que pase al Club para continuar la conversación.

Fulgencio Batista en Campamento Militar de Columbia tras el golpe, noviembre de 1933

Adentro ya estaba el grupo de sargentos, cabos y soldados comprometidos en el movimiento sedicioso. Mientras tanto, la noticia de lo que estaba ocurriendo en el Club de Alistados se fue esparciendo por todas las unidades militares en el Campamento Militar de Columbia, haciendo que todos acudieran presurosos al lugar de reunión. Es entonces que se produce un careo entre Torres Menier y Batista, durante el cual se habla de reivindicaciones y otros reclamos clasistas, hasta que se oye una voz muy sonora de un soldado que grita: "Batista, está bueno ya de hablar mierda y habla de los asuntos que nos trajeron aquí".

Entonces Batista empieza a hablar del maltrato a los soldados y de la tensión en que se vivía por el estado de anarquía. Empiezan a excitarse los ánimos y la gente a gritar: "!Viva Batista!. ¡Viva el Sargento Batista!". En ese preciso momento se confirmó su liderazgo. Torres Menier se retira comprometido a aceptar un pliego de reivindicaciones que esa misma tarde le harían llegar. Este documento nunca se llegó a presentar.

Batista tomó el liderazgo indiscutible en la Fuerzas Armadas de Cuba, y desde entonces se convirtió en el "hombre fuerte" del país por largos años. Toma el poder la Pentarquía, formada por Ramón Grau San Martín, Sergio Carbó, Porfirio Franca, José Miguel Irisarri y Guillermo Portela, que otorgan a Batista el grado de Coronel y el puesto de jefe de las Fuerzas Armadas.

Torres Menier fue destituído como jefe de la Fuerza Aérea y licenciado del Ejércio, como casi todos los demás oficiales contrarios al nuevo poder.


Vida de civil

En 1935 Torres Menier publica el libro "Mi diario: Batista, Belisario y yo". En 1938 su libro "Curso de aerodinámica" es publicado en Cuba y México.

En esta época es designado Inspector General de Aeropuertos del Ministerio de Comunicaciones, y Presidente del Comité Asesor de Aviación Civil.

En esta cualidad, en 1945 Torres Menier fue el único cubano que participa en la fundación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Ese año es miembro de los tribunales examinadores de la Comisión Nacional de Transporte, que otorga licencias de piloto civil. Forma parte junto a Nicolás Mendoza, de la Delegación cubana que firma el 2 de octubre de 1947 la Convención Internacional de Telecomunicaciones.

El 10 de marzo de 1952 Fulgencio Batista toma el poder por golpe de estado. Su nuevo gobierno forma un Consejo Consultivo formado por numerosas personalidades cubanas, entre los cuales se encontraba Torres Menier como consejero. Este Consejo funcionó desde el 28 de abril de 1952 hasta el 28 de enero de 1955, con la toma de posesión de los legisladores electos en las elecciones generales de noviembre de 1954.

Después de la Revolucion de 1959, Torres Menier es uno de los dirigentes de la compañía Cubana de Aviación.

Mario Torres Menier muere en La Habana el 14 de enero de 1977.


Ver también

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