Símbolos nacionales de Cuba no oficiales

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Perucho Figueredo y las notas de La Bayamesa, Himno nacional de Cuba

Los símbolos nacionales oficiales de Cuba son:

  • La Bandera de Cuba, llamada también "de la estrella solitaria", creada por Miguel Teurbe Tolón y Narciso López, e izada por primera vez por éste el 19 de mayo de 1850 en Cárdenas, Matanzas. Proclamada como la enseña nacional el 11 de abril de 1869.
  • El Escudo de Cuba, llamado también el Escudo de la Palma Real, creado en 1849 por Miguel Teurbe Tolón.
  • La Bayamesa (Himno de Bayamo), el himno nacional de Cuba, creado por Perucho Figueredo, e interpretado públicamente por primera vez el 11 de junio de 1868 en Bayamo.

Además de estos símbolos de la nación, Cuba posee otros atributos, aunque no con el carácter oficial que les concede la ley a los primeros (bandera, escudo e himno nacional), son también considerados genuinos representantes de la cubanía por la tradición, origen o su uso o presencia particular en Cuba.


La Flor Nacional

Flor Mariposa (Hedychium coronarium Koenig)

La Mariposa (nombre científico: Hedychium coronarium Koenig, de la familia de las zingiberáceas (alpináceas)), no es originaria de Cuba, sino de Asia, pero se ha adaptó bien al suelo cubano.

En 1936 los botánicos del Jardín de la Paz en Argentina, pidieron a sus homólogos cubanos que determinaran cuál podría ser la flor nacional. El 13 de octubre de ese mismo año, fue elegida la mariposa, debido a que su blancura representa la pureza de los ideales independentistas, es símbolo de la paz, es un elemento presente en las franjas de la enseña nacional, así como la forma de su flores unidas al tallo central también son simbólicas de la unión de los cubanos.

Es también paradigma de la gracia y la esbeltez de la mujer cubana. Existen variedades en distintos colores. Se usan en bouquets de novias, altares y ofrendas a los muertos. Es muy abundante en la época de lluvias.

Durante las Guerras de Independencia de Cuba, estas flores prendidas en velos y mantones de las cubanas, eran usadas para esconder los mensajes del Ejército Libertador.


El Árbol Nacional

Palma real (Roystonea regia)

La Palma Real (nombre científico: Roystonea regia O.F. Cook, de la familia de las palmáceas), que aparece en el escudo nacional, es considerada por los cubanos como la reina de los campos, por la majestuosidad de su estructura, su peculiar talla, su utilidad, y por ser el árbol más numeroso de la Isla. Existen 12 especies, distribuidas en el sur de La Florida y las islas de las Antillas hasta Venezuela.

En Cuba hay gran abundancia de ellas y las de este género son consideradas las más hermosas de todas las variedades, aunque la Palma Real es sólo una de las 70 especies de palmas indígenas que embellecen el paisaje cubano. Es un árbol elevado, erecto, de 12-15 metros de altura, coronado por un bellísimo penacho de hojas pinnatisectas, cuya elegancia fue admirada por muchos poetas. Florecen y crecen sus frutos durante casi todo el año.

Desde tiempos inmemoriales fue utilizada, primero por los aborígenes y más tarde por los campesinos cubanos, para satisfacer muchas de sus necesidades más vitales. Sus frutos sirven de comida para los animales de crianza, su madera para la construcción de las casas, y sus hojas para cubrir sus techos.

Su gallarda presencia en el Escudo de Cuba, representa la libertad e independencia de la joven república cubana, símbolo de la lozanía y feracidad de su privilegiado suelo, al mismo tiempo que el más útil de sus árboles.


El Ave Nacional

Tocororo (Priotelus temnurus)

El Tocororo (nombre científico: Priotelus temnurus, del orden Trogoniformes y familia Trogodinae, la misma del Quetzal guatemalteco).

Habita en varias provincias de Cuba, principalmente en zonas boscosas y montañesas, principalmente en la Sierra Maestra, provincia de Oriente, aunque también ha sido visto en las partes más altas de la Sierra del Escambray, en la provincia de Santa Clara y con menor frecuencia en la Sierra de los Órganos, provincia de Pinar del Río.

Es el ave nacional por su espléndido plumaje, que por su pecho de plumas blancas, su vientre de plumaje rojo y las plumas azules de su cabeza completan el claro simbolismo de la bandera cubana, y porque se resiste al cautiverio, muriendo al poco tiempo.

Debido a la indiscriminada tala de árboles en su hábitat natural, se encuentra en peligro de extinción.

Los aborígenes cubanos lo llamaban "guatini", y el nombre actual se debe a su particular canto que suena "to-co-ro-ro". Es considerado como el ave más bella de Cuba.


La Bandera de la Demajagua

Bandera de La Demajagua

La Bandera de la Demajagua, también conocida como Bandera de Yara o Bandera del 10 de Octubre, fue creada por el patriota Carlos Manuel de Céspedes, El Padre de la Patria, y confeccionada por Candelaria Acosta ("Cambula").

Resuelto a sublevarse, Céspedes despachó emisarios citando a los patriotas de la zona, para reunirse en su finca La Demajagua. Pero necesitaba de una bandera con la cual iniciaría el levantamiento. Recordando el diseño de la bandera de Narciso López, Céspedes diseño la suya con los mismos colores azul, rojo y blanco, y mandó a comprar en secreto la tela necesaria. La noche del 9 de octubre le pidió a Candelaria, hija del mayoral de la finca, que la bordara con los tres paños de más de un metro cuadrado, quien también pegó la estrella con alfileres. En la mañana del 10 de octubre Céspedes se la entregó al abanderado Emilio Tamayo, apuntalando su estirpe patriótica con la sentencia: Primero mueran antes que verla deshonrada.

Así la bandera de La Demajagua fue la bandera bajo la cual Céspedes lanzó el Grito de Yara, que inició la Guerra de los Diez Años por la independencia de Cuba, el 10 de octubre de 1868. Desde entonces esta bandera ha presidido, junto a la enseña nacional, todas las sesiones del parlamento cubano.


El Apóstol Nacional

José Martí (La Habana, Cuba; 28 de enero de 1853 – † Dos Ríos, Cuba; 19 de mayo de 1895) es considerado el Apóstol Nacional.

Fue un político, pensador, periodista, filósofo, poeta y masón cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria. Su movimiento literario fue el modernismo. Todo cubano recuerda desde infancia las estrofas de los "Versos Sencillos", y otras obras suyas.

La influencia del pensamiento martiano en los cubanos, es tal que aún hoy día, a más de un siglo de su muerte, parece ser Martí una vez más quien se eleva en figura protectora y reunificadora de los cubanos. Su figura es tan respetada e idolatrada tantos por los cubanos que se encuentran en el exilio como por el Gobierno cubano. No hay proyecto de nación en Cuba sin el ideario martiano pues su pensamiento es la base de todo sentido de identidad y nacionalidad del pueblo cubano. Es por ello que José Martí es para cada cubano, y bien ganado el título, El Apóstol.


El Poeta Nacional

Nicolás Guillén

A pesar de que José Martí es considerado por los propios cubanos como su mejor poeta, el título de Apóstol Nacional refleja que es considerado como una figura mucho mayor que la de Poeta Nacional, título reservado a otros ilustres personajes de la historia cubana. Varios han sido los poetas que han recibido, en distintas épocas, el título de Poeta Nacional de Cuba. Entre ellos:

  • José María Heredia (1803-1839), de quien el propio José Martí hiciera grandes elogios por su poesía, de profundo contenido patriótico.
  • Julián del Casal (1863-1893), uno de los máximos exponentes del modernismo en Latinoamérica.
  • Agustín Acosta (1886-1979), uno de los más célebres escritores cubanos del siglo XX.
  • Nicolás Guillén (1902-1989), conocido especialmente por sus Motivos del Son y su poesía negra. Su inspiración gira alrededor de dos temas fundamentales: la exaltación del negro y la situación social. Gracias al valor de su obra, así como a la de otros poetas como Luis Palés Matos y Emilio Ballagas, los problemas de la raza negra han adquirido relieve dentro del ámbito de la literatura de la lengua española.

Nicolás Guillén Es actualmente el considerado Poeta Nacional de Cuba.

El Deporte Nacional

La selección de béisbol de Cuba gana otra competencia.

El deporte nacional de Cuba es sin dudas el Béisbol, o "La Pelota", como se le conoce popularmente en la Isla. Surgió en los Estados Unidos y se comenzó a practicar en Cuba a finales del siglo XIX. Todo comenzó en 1865, cuando un grupo de jóvenes norteamericanos le enseñó a los habaneros el arte de jugar pelota, el que se encontraba en un estado rudimentario en aquella época. Luego durante las guerras por la independencia, evadiendo la represión española a la juventud cubana, muchas familias de la clase rica enviaron a sus hijos Estados Unidos, donde comenzaron a amar el béisbol. Pronto se construyó el primer estadio de béisbol de Cuba, el Palmar del Junco, donde el domingo 27 de diciembre de 1874 se celebró el primer partido, entre el Matanzas y el Habana. Los habaneros ganaron 51 carreras por 9.

Desde entonces el béisbol es el deporte más popular en Cuba, y el país ha logrado impresionantes logros internacionales en este deporte:

  • De las 30 Copas Mundiales de Béisbol en que Cuba participó, logró 25 medallas de oro, 2 de plata y 2 de bronce.
  • De los 5 Juegos Olímpicos en que el béisbol ha participado, Cuba logró 3 medallas de oro y 2 de plata.
  • De 17 Juegos Centro Americanos y del Caribe, logró 14 medallas de oro.
  • En los Juegos Panamericanos, logró 12 medallas de oro y 1 de plata.


El Baile Nacional

El Danzón

El Danzón nació en el Liceo de Matanzas en 1878, donde se interpretó "Las Alturas de Simpson" de su autor Miguel Faílde, haciendo honor a la barriada donde fue concebido. El danzón, propiamente popular entre la gente del campo, se caracteriza por no tener una melodía tradicional propia y ser acompañada por los timbales y el güiro, para marcar los ritmos con que se matiza este baile.

Sus raíces provienen de la contradanza europea, que paulatinamente se criollizó, deviniendo en la danza cubana. Esta poseía una mayor libertad expresiva, con gran fuerza coreográfica en el enlace de la pareja, y evidente influencia afroide en su ritmo.


Himno de Villa Clara

El Himno de Villa Clara fue estrenado el 28 de febrero de 1895 en el Teatro La Caridad, de Santa Clara, en medio de los festejos realizados del 28 de febrero al 2 de marzo en honor a la benefactora de la ciudad, Doña Marta Abreu, que en esa fecha inauguraba otra de sus obras, la Planta Eléctrica de la ciudad. El himno fue interpretado por la orquesta que dirigía el autor de la melodía, Néstor Palma.

Tras años de olvido, el himno fue restrenado el 28 de enero del 2000, interpretado por la Orquesta de Cámara de la Sinfónica, bajo la dirección del Maestro Rubén Urribarres, lo cual fue radiado en un hermoso amanecer a través del programa "Patria" de la emisora de radio provincial CMHW. Fue un suceso de gran trascendencia, ya que la Orquesta Sinfónica hasta ese entonces no poseía el himno en su repertorio, y gracias a la colaboración de diferentes instituciones culturales de la ciudad (Casa de la Ciudad, Museo de Artes Decorativas, Grupo GUAMO) y el apoyo incondicional de Urribarres, quien le realizó los arreglos orquestales, se incorporó el himno al repertorio de la orquesta.

Véase también

Enlaces externos